Empieza con una carpeta por periodo

Reúne la información de cada mes en un solo lugar y conserva una estructura constante. Puedes separar ingresos, gastos, bancos, nómina y documentos especiales. Lo importante es que cada archivo se pueda relacionar con una operación real.

Información que normalmente conviene reunir

  • Comprobantes de ingresos y gastos: facturas, notas de crédito y documentos relacionados con las operaciones del periodo.
  • Estados de cuenta: de las cuentas bancarias y medios de cobro utilizados por el negocio.
  • Relación de movimientos: aclaraciones sobre transferencias, depósitos, retiros o pagos que no sean evidentes por sí mismos.
  • Información de nómina: incidencias, altas, bajas, ausencias y cambios que deban revisarse con la persona responsable.
  • Contratos o compras relevantes: documentación de operaciones nuevas o poco frecuentes que merezcan contexto.
  • Avisos y comunicaciones: cualquier notificación recibida de una autoridad o institución.
Evita enviar contraseñas o archivos sensibles por canales inseguros. Acordar con tu contador un medio de intercambio y una nomenclatura de archivos ayuda a proteger la información.

Añade contexto, no solo archivos

Un comprobante no siempre explica el propósito de una operación. Una nota breve puede evitar varias rondas de preguntas: quién realizó el pago, a qué proyecto corresponde, si fue un anticipo o si existe un documento relacionado.

Haz una revisión antes de entregar

  1. Confirma que el periodo sea correcto.
  2. Revisa que los estados de cuenta estén completos.
  3. Identifica movimientos sin soporte o sin explicación.
  4. Separa documentos cancelados o sustituidos.
  5. Anota dudas y temas que requieran una conversación.

La lista exacta depende de tu actividad

El volumen de operaciones, el régimen, la forma de cobro y la existencia de personal cambian la información necesaria. Esta guía es general; tu contador debe definir contigo una lista adaptada a tu caso.